Años de experiencia en
Odontología conservadora

La Odontología conservadora son todos aquellos tratamientos destinados a la eliminación de la caries y conservación del diente.

¿Qué es la caries?

La caries se trata de una enfermedad infecciosa que afecta a los tejidos que forman el diente. Es causada por varias bacterias que forman lo que se denomina placa bacteriana. Estas bacterias afectan en primer lugar al tejido más externo del diente, el esmalte, continúan con la dentina y finalizan llegando a la pulpa (nervio). Las bacterias descomponen los restos de alimentos liberando ácidos que desmineralizan los tejidos. Se puede localizar en cualquier zona del diente pero lo más habitual es en los surcos y fisuras entre diente y diente. Este último tipo de caries es difícil de detectar por lo que en muchas ocasiones será necesaria la ayuda de radiografías. En los estados iniciales las caries son indoloras y a medida que la caries evoluciona hacia el interior, hacia la pulpa dental (el nervio) comienzan las molestias generalmente al frío, el calor y los dulces de forma intermitente. Finalmente cuando la caries afecta de forma irreversible a la pulpa el dolor es continuo y agudo.

Dependiendo de la afectación del diente los tratamientos serán:

Obturación (empaste, reconstrucción): El objetivo es eliminar todo el tejido cariado y sellar la cavidad con un material restaurador como lo es el composite, un material del color del diente con propiedades similares a las de los tejidos dentales que imita la forma y color del tejido perdido. La higiene oral influye de manera significativa en el éxito de la restauración.

Endodoncia (tratamiento de conductos): Cuando la caries es muy profunda y llega hasta la pulpa no podemos realizar un simple empaste. El tratamiento en este caso se trata de la eliminiación del tejido pulpar de la cámara y conductos del diente, la desinfección y el sellado de los mismos. Con ello conservaremos el diente pero también implica que cortamos el aporte sanguíneo que nutre al diente por lo que quedará más debilitado. Un diente endodonciado también es un diente más débil debido a que caries tan profundas suelen destruir mucho tejido dentario, es por ello que en algunos casos será necesario la utilización de postes para su reconstrucción y la colocación de coronas sobre ellos. En los casos más sencillos y sin complicaciones el éxito de una endodoncia se sitúa en torno al 90%, pero complicaciones como conductos curvos, retratamientos, conductos estrechos y calcificados, conductos laterales, etc... influirán notablemente en el éxito del tratamiento y es posible que el diente termine en extracción que es el único tratamiento alternativo a la endodoncia.

Reendodoncia: En ocasiones en las que el tratamiento de conductos no ha sido un éxito es necesario el retratamiento de los conductos y su posterior sellado.

Pulpotomía/pulpectomía: Se trata del tratamiento del nervio en dientes de leche. En la pulpotomía se elimina solo la pulpa de la cámara dejando la pulpa de los conductos vitales hasta el recambio de ese diente manteniendo el espacio. Está indicada cuando no existe sintomatología. Cuando ya existen síntomas de inflamación pulpar debemos de eliminar el tejido de los conductos y rellenarlos de un material que se vaya reabsorbiendo a la vez que las raíces.

Apicoformación: Cuando se debe realizar una endodoncia a un diente definitivo joven que aun no están formadas las raíces, debemos crear un stop en el final de la raíz para poder realizar la endodoncia sellando el conducto.

*Toda endodoncia o reendodoncia necesita ser sellada con una obturación. La reconstrucción posterior del diente también afecta al éxito del tratamiento, cuanto primero sea, mejor para evitar filtraciones de bacterias o posibles fracturas.
Conservamos tu sonrisa

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Mediante la Odontología conservadora intentamos por todos los medios recuperar tu sonrisa y salvarla de las caries.